Dedo en Gatillo

Por Dr. Susan Ramos Garcia  

La tenosinovitis flexora estenosante, mejor conocida como el dedo en gatillo ocurre cuando el tendón flexor se engancha al intentar deslizarse a través de una vaina estenosada, lo que genera una incapacidad para flexionar o extender suavemente el dedo. Los casos más severos pueden requerir la manipulación pasiva del dedo para lograr la extensión o flexión. Afecta principalmente el pulgar, el dedo medio o el anular.

Ocurre principalmente entre la quinta o sexta década de la vida y es dos veces más común en mujeres que en hombres. La prevalencia también es mayor entre los pacientes con diabetes mellitus, artritis reumatoide o enfermedades que provocan un depósito sistémico de proteínas como la amiloidosis. 

La causa del dedo en gatillo suele ser poco clara, siendo la mayoría idiopáticos; algunos informes sugieren una asociación con actividades ocupacionales o repetitivas, sin embargo no hay evidencia que lo sustente. 

Los síntomas iniciales suelen presentarse de forma espontánea, sin antecedentes de traumatismos o cambios en el nivel de actividad. El diagnóstico del dedo en gatillo se realiza mediante un historial de bloqueo o chasquido durante el movimiento del dedo, que se puede demostrar en el examen físico cuando se le pide al paciente que abra y cierre completamente la mano. El bloqueo no tiene por qué ocurrir con cada repetición. Los hallazgos adicionales pueden incluir dolor o sensibilidad en la base del dedo, directamente sobre el tendón a medida que recorre la articulación metacarpofalángica. Las radiografías no son necesarias para diagnosticar a un paciente con sospecha de dedo en gatillo.

Los objetivos del tratamiento del dedo en gatillo son aliviar el dolor y permitir un movimiento más suave del dedo. Se recomienda iniciar con intervenciones conservadoras que incluyen modificación de la actividad, entablillado y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos a corto plazo. La duración sugerida de la inmovilización es generalmente de tres a seis semanas. Los pacientes pueden continuar con la actividad normal, pero evitar movimientos potencialmente agravantes como movimientos de pinza o agarre. 

Los casos más severos y que no responden al tratamiento inicial pueden requerir de inyecciones de glucocorticoides en el área afectada, liberación percutánea o cirugía abierta. Las complicaciones son infrecuentes, pero se puede llegar a presentar pérdida permanente de movilidad por contractura en el dedo afectado y en menor medida dolor crónico a pesar del tratamiento.

Referencias

Blazar, P. E., & Aggarwal, R. (2020, Agosto ). Trigger finger (stenosing flexor tenosynovitis). Retrieved from Up To Date: https://www.uptodate.com/contents/trigger-finger-stenosing-flexor-tenosynovitis

Davis, T. R. (2010). Dolor de brazo y trabajo. In M. A. Foy, Informes médico-legales en traumatismos ortopédicos (pp. 485-500). Elsevier.

Wainberg, M. C. (2020). Dedo en gatillo. In W. R. Frontera, J. K. Silver, & T. D. Rizzo Jr, Manual de medicina física y rehabilitación: trastornos musculoesqueléticos, dolor y rehabilitación, 4.ª ed (pp. 197-200). Barcelona, España: Elsevier.

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